V O C A C I Ó N

 

¿Has pensado alguna vez en ser sacerdote?
¿Quieres hacer algo grande en tu vida?
¿Tienes inquietud por saber lo que Dios quiere de ti?

Te ofrecemos una sencillas reflexiones y algunas pautas que te puedan ayudar


En esta vigilia de oración, os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga.

A muchos, el Señor los llama al matrimonio, en el que un hombre y una mujer, formando una sola carne (cf. Gn 2, 24), se realizan en una profunda vida de comunión. Es un horizonte luminoso y exigente a la vez. … A otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: «¡Sígueme!» (cf. Mc 2,14)..

(Benedicto XVI en la JMJ Madrid, agosto 2011, vigilia de oración)

Al volver ahora a vuestra vida ordinaria, os animo a que guardéis en vuestro corazón esta gozosa experiencia y a que crezcáis cada día más en la entrega de vosotros mismos a Dios y a los hombres. Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cuál es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada

(Benedicto XVI en la JMJ Madrid, agosto 2011, encuentro con voluntarios)

 


 

¿Qué es la vocación?

VOCACION significa llamada. Descubrir la propia vocación significa descubrir cual es el plan de Dios sobre mí.


Es el quien toma la iniciativa. Por eso se necesita abrir el corazón y estar muy atentos. Antes que una decisión tuya es una llamada suya. Dios llama a quien quiere, cuando y como quiere.
 Por eso al mismo tiempo que es un don, la vocación implica una tarea, una responsabilidad que pone en juego la libertad
La vocación es un acontecimiento central en la vida del hombre, tanto que es capaz de dar sentido a su vida y llenarlo de una gran alegría. Es total y globalizante; implica a toda la persona, a lo que es y a lo que hace... Vivir una vocación no significa hacer muchas cosas, sino ser una persona nueva.

TODOS tenemos vocación.

Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Todos estamos llamados a la santidad, a seguir a Jesús y en el, y a participar del amor del Padre. Luego se concretará de diveros modos. Para algunos será el matrimonio y para otros la vocación a la vida religiosa o al sacerdocio
Por ello, es importante que, llegado un momento en la vida, cada uno de nosotros discernamos cuál será nuestro camino a seguir, cuál es el plan que Dios tiene para nosotros. En definitiva, cuál es nuestra vocación. Se trata de  discernir cuál es su voluntad y no dejarse llevar por impulsos, sentimientos  o gustos: podrías pensar que no tienes vocación cuando en realidad Dios te está llamando; o podrías creer que es la llamada de Dios cuando es sólo un deseo tuyo.

Para ello, es necesario el silencio interior, el acercamiento amoroso a Dios y abiertamente preguntarle: Señor, ¿qué quieres de mí? No tengas miedo, ten el corazón abierto y déjale entrar. Es aconsejable la ayuda de un director o un guía espiritual.

 


 

¿Cómo descubrir la vocacion?

ESTAR ATENTOS A LOS SIGNOS. Hay ciertos indicios que orientan el camino vocacional. Aquí tienes algunos de los ¨síntomas¨ más frecuentes:

  • - Quieres hacer algo grande en tu vida.
    - Sientes que Dios espera algo más de tí
    .
  • - Te preocupa el dolor de los hombres.
    - La vida de un joven ¨normal¨ te gusta pero sientes que falta algo
    .
          

SE SINCERO CONTIGO MISMO Y LEAL CON TU EXPERIENCIA
- Ser honesto ante Dios y ante tí mismo
- Sólo tú tienes que darle la respuesta a Dios
- Sin miedo
- Dios no puede proponernos algo que no nos haga felices
     

PACIENCIA.  Recuerda que la vocación es un PROCESO
- La vocación sacerdotal es un proceso como toda historia de amor
- Cuida mucho la oración
- No quieras respuestas fulminantes y por fax
- La vocación no es un certeza matemática, sino una certeza en la fe, como la tuvo Abraham en su llamada (Gen 12). El amor es también un riesgo, pero acuérdate de que es un riesgo en manos de Dios, que es fiel, que nunca falla y que quiere siempre lo mejor para nosotros.
- Pide ayuda a algún sacerdote.
- Aprovecha los encuentros y retiros vocacionales para conocer más de la vocación y el ambiente del seminario.
     


 

CUALIDADES QUE SE NECESITAN PARA SER SACERDOTE


-No hace falta ser un "super", pero sí estar con ganas de "superarse" cada día y "superar" los propios defectos.
-Ser una persona equilibrada, que le gusta la verdad y hacer el bien a los demás.
-Tener una inteligencia normal, con capacidad para estudios universitarios.
-Estar dispuesto a buscar la voluntad de Dios y cumplirla.
-Percibir el celibato como un don, como una llamada de amor a una entrega a todos.

 


 

¿Qué pasos hay que seguir para entrar en el Seminario?

1º  ORACION.

Cuando uno siente inquietud, inclinación o dudas sobre si Dios lo llamará a ser sacerdote, conviene pedirle al Espíritu Santo que lo ilumine. Ayuda mucho rezar a la Virgen.


2º  BUSCAR CONSEJO.

Hablar con un sacerdote que conoces y contarle lo que estás viviendo para que te pueda aconsejar.


3º ENTREVISTA.

Tener una entrevista con el Rector del Seminario.


4º  INTRODUCTORIO.

Tiempo de entrevistas y de reuniones con otros jóvenes que están en situación parecida, para clarificarse, para verificar la vocación e irse introduciendo a la vida del Seminario.

 


 

Contacto


Si tienes alguna cuestión o quieres hablar no dudes en contactar con nosotros:
679 411 394¸  666 03 93 08
seminario@obispadoalcala.org

Rector:  Pablo Ormazábal   Vicerrector:  Fermín Peiró

 

 

El Señor tiene un plan para cada uno de nosotros, nos llama por nuestro nombre. Por tanto, a nosotros nos toca escuchar, percibir su llamada, ser valientes y fieles para seguirlo, de modo que, al final, nos considere siervos fieles que han aprovechado bien los dones que se nos han concedido. (Benedicto XVI a seminaristas en Alemania 11 de septiembre de 2006)