Este lunes dentro del ciclo de formativo del seminario, previo al comienzo de las clases en la universidad, nos visito Charlie, ormador del Seminario Diocesano de Getafe, para animarnos y fomentar nuestro deseo de estudio e investigación de la teología.
Charlie compartió con nosotros la experiencia vivida durante sus años de estudio de la teología y en particular durante el tiempo que ha estado dedicando a terminar su tesis doctoral sobre el insigne teólogo francés Henri De Lubac. De forma familiar y distendida nos expuso la necesidad de que ese estudio fecunde la vida del estudiante y la haga crecer en su relación con Dios. De igual modo nos señaló cómo la oración y el estudio se complementan mutuamente, iluminándose uno al otro, para llegar a un mejor conocimiento de Jesús y a la comprensión de la misión que ha encomendado a su Iglesia.
La teología debe ir integrándose poco a poco en lo que somos, de forma que podamos hacer vida aquello que estudiamos y ponemos también en oración. Dar razón de nuestra fe siempre ha sido una exigencia de todo cristiano, pero aún más si cabe en la vida de un presbítero, llamado a ser pastor de almas.
El estudio no es más que dar respuesta a aquello que llevamos dentro de nosotros y que nos hace buscar la verdad. Como dice Henri De Lubac, el espíritu del hombre está hecho de manera que no puede poseer una verdad, conservarla, más que buscando, y buscando siempre. El descanso del pensamiento sería su muerte.
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